Esta es una pequeña obra que escribí. Espero les guste.
Un cuarto oscuro, pintado de negro. Un sillón antiguo lujoso. Una silla modesta y poco estable para el condenado. El demonio, vestido con un terno a la moda, se encuentra de pie al medio de la habitación. Mirando al público se ilumina la cara con una linterna.
SATANÁS
Buenas noches mis amigos. Mi nombre es Satanás.
Soy el dueño indiscutible de un imperio de maldad. El rey de la podredumbre, lo vicios y la mentira. La gula, el odio y la ira solo me generan placer.
La verdad, tengo varios nombres, mil nombres para escoger. Belcebú, Lucifer, El Maligno... Pero ninguno es muy digno y tampoco reflejan poder.
No me molesta si me llaman El Diablo, eso lo puedo pasar, aunque para serles sincero, prefiero que sacrifiquen un cordero para que me puedan invocar.
SATANÁS
En esta sala he recibido a mucha gente. Gente que hizo historia, pero no llegaron a la gloria sin antes pasar por acá.
Podría mencionar algunos nombres como Hitler, Mussolini, Bin Laden... ustedes dirán que ya no hable, que los deje de mencionar, pero están pagando sus deudas, así que déjenme trabajar.
Dirán que son genocidas, me temo contradecirlos, solo fueron traviesos en vida y lamento no poder revivirlos.
Bueno, a lo nuestro.
Hoy, recibí una llamada del de arriba, del "maestro" si, del comandante de la bondad.
El santurrón de barba.
A veces me llama para ver algún asunto, y aunque a él no le agrade, siempre me gusta decir, que la pasamos muy bien al trabajar en conjunto.
El me manda lo que no le sirve y yo le mando lo que detesto. Pero no es tan malo todo esto.. y aunque mucho suena a broma, algunos vinieron de Roma y los he tenido que evaluar.
Tengo que decidir si se van para reír o si se quedan para llorar.
El caso de hoy, me dice que es muy especial, y ya debe de llegar en cualquier momento.
Mejor hay que estar atento para no hacerlo esperar.
(Tocan la puerta. Un solo golpe)
SATANÁS
Estos muertos... Siempre llaman con un solo toque. Y más le vale que no se choque porque afuera oscuro está. ¡Adelante!
PEPE LUCHO
Buenas, buenas. ¿Se puede pasar?
SATANÁS
Claro, claro, sea usted bienvenido.
PEPE LUCHO
Me mandaron para acá y no tuve más remedio que pagar un sol cincuenta porque no hay pasaje medio.
SATANÁS
Así son de usureros, pero ya se acostumbrará.
PEPE LUCHO
Eso espero, caballero, mi carnet aún no caduca. Al menos que me cobren luca para así poder ahorrar.
SATANÁS
Tome asiento Usted, mal hombre. Ahora dígame su nombre para poder empezar.
PEPE LUCHO
Mi nombre es Pepe Lucho
SATANÁS
¿Ocupación...?
PEPE LUCHO
Modelo en la televisión.
SATANÁS
(Lo mira incrédulo) ¿Está usted seguro?
PEPE LUCHO
Oiga no me ofenda, está bien que usted sea el diablo y que todo esto sea suyo
Pero aún conservo mi orgullo y no me dejo amilanar.
SATANÁS
Le pido mil disculpas, no volverá a pasar.
Ahora cuénteme, ¿qué lo trae por acá?
PEPE LUCHO
Me da vergüenza decirlo... Una venganza, cometí homicidio
SATANÁS
¿No será más bien suicidio?
PEPE LUCHO
He de confesar que no.
SATANÁS
Entonces, cuénteme lo que pasó.
PEPE LUCHO
Todo sucedió el mes pasado...
SATANÁS
Por ese anillo, deduzco que usted era casado.
PEPE LUCHO
Acertada deducción.
Casado estuve con una mujer muy guapa.
Era elegante y también muy fina, coqueta como ella sola y una excelente bailarina.
Soy un hombre muy celoso, no lo voy a negar.
Cansado estaba de aquellos hombres que le preguntaban su nombre para ver si podían ligar.
Muy faltosos para mi gusto, aunque a veces les daba un buen susto para que pudieran escarmentar.
SATANÁS
Ser celoso no es un pecado, pero si quieres estar a mi lado, algo mejor tendrá que inventar.
PEPE LUCHO
Recién estoy calentando, mejor déjeme continuar.
Ya cansada de mis celos la relación quiso terminar.
Yo no quise darle gusto y como no bastaba un susto, la tuve que eliminar.
SATANÁS
Prosiga, no se detenga. ¿O espera a que alguien venga para poder terminar?
PEPE LUCHO
Un día decidí seguirla, para ver si me era fiel.
No pasó mucho rato cuando se encontró con un muchacho que salía de un cuartel.
Era un tipo un poco alto, como de porte militar.
Le habrá visto el arma calibre cuarenta y cinco...
SATANÁS
Hasta yo daría un brinco al escucharla disparar...
PEPE LUCHO
Tomaron un taxi con rumbo desconocido.
Seguirlos no quise por el momento, sabiendo que me contaría un cuento si la trataba de confrontar.
Decidí ir a mi casa a esperar a que llegara. Como no tiene sangre en la cara, seguro que lo iba a negar.
Decidido a matarla estaba. Compre todo lo necesario y una gran cantidad de diarios para, la sangre, poder limpiar.
SATANÁS
Hasta ahora me gusta lo que escucho.
PEPE LUCHO
Como que me llamo Pepe Lucho que al infierno yo voy a entrar.
SATANÁS
Lo veo muy decidido, no lo voy a negar. Se ha ganado un punto extra a la hora de evaluar.
PEPE LUCHO
Decidí seguirle el juego, como si nada pasara.
Le prepare una cena romántica con velas, música y vino, pensado con mucho tino como para que no sospechara.
Llegó más de las nueve y ya tenía todo preparado, la cena estaba servida y el cuchillo muy bien ocultado.
Pasaban los minutos de amena conversación y decidí tocar el tema solo para ver su reacción.
Como era de esperarse negó todo lo ocurrido
La observaba y observaba como si estuviera ido
Cansado de sus engaños dije ¡¡Elena, tú me engañas!!
Saque el cuchillo escondido y se lo clavé hasta las entrañas...
Ella cayó desplomada sin saber lo que pasaba
Revise sus signos vitales pero ya no respiraba.
Luego, llame a mi amante...
SATANÁS
¡¿Amante?! Tenías una amante...
PEPE LUCHO
Pero solo del 2005 en adelante.
SATANÁS
No se diga más, de los míos vas a ser.
Tu ingreso te has ganado. Con esas referencias, más todo lo pasado, para ti, será un placer estar la eternidad a mi lado.
PEPE LUCHO
Los celos fueron la excusa para deshacerme de mi esposa.
Dirán que fue mucha cosa si con solo el divorcio bastaba.
Ella no se lo esperaba, mas nunca lo vio venir.
La sorpresa que habrá sido al momento de partir...
ELENA
(Voz en off) ¡Lo he escuchado todo! Infeliz sacavueltero.
SATANÁS
¿Y esa voz aguardentosa?
PEPE LUCHO
Válgame Dios, parece ser mi esposa.
ELENA
(Voz en Off) Pensaste que así de fácil te librarías de mí... "nohombre" pero que poco me conoces, ¿o es que ya no reconoces a la que no dejaste vivir?
SATANÁS
Mejor pones seguro, que ahorita se va a meter... Con una mujer despechada y peor si fue asesinada, hasta el mismo diablo se echa a correr.
PEPE LUCHO
Sí, mejor
ELENA
(Elena entra antes de que pueda cerrar la puerta) A mí, nadie me deja afuera...
(Mirando a Satanás)
Así que "despechada y que el mismo diablo se echa a correr" A ver si te portas bonito y sales bien despacito que una patada te voy a meter.
SATANÁS
Riesgos que no se corren, peleas que no se ganan... (Elena casi se le va encima)
Mejor me quedo callado.
ELENA
Ahora vas a ver cómo se trata a una sabandija. Pega el ojo y aprende, será como un doctorado, porque ahora te voy a enseñar cómo tratar a un tarado.
Hace rato te vengo siguiendo, y sin que nadie lo sospechara me subí al bote a escondidas un poco antes que zarpara.
Y por lo que más quieras, ¿en qué estabas pensando? Cuando el Caronte cobró el pasaje, el carnet medio andabas mostrando.
Tacaño en vida, tacaño en la muerte, ¿que acaso no te enteraste que tener esta mujer, la verdad fue de pura suerte?
Bonito lugar escogiste para limpiar tus pecados, vamos a ver si quieres quedarte cuando, contigo, haya terminado.
PEPE LUCHO
Amor, que gusto tenerte por acá... ¿Te dejo cerca el bote o tuviste que caminar?
(Elena pone la silla en medio de la habitación)
ELENA
Siéntate... A si que preferiste a una mujer cualquiera, en vez de tu esposa, ingrato...
Pudrirte deberías mil años para que aprendas a no sacar los pies del plato. (golpe)
PEPE LUCHO
Amor, no es lo que parece...
ELENA
No mientas, si lo he escuchado todo.
SATANÁS
Mejor será que empiece a tomar nota, cosas así no se ven muy seguido.
Ojala revise, luego, mis notas para así aplicar lo aprendido.
ELENA
De tu amante, me habían contado. Y por escrito lo tuve que dejar. Si algo me pasaba o si mi vida peligraba, ambos me las iban a pagar.
Nomas encontraran mi cuerpo, mi venganza iba a empezar. Eliminar a tu amante fue solo el comienzo, que te inculparan fue mi maldad. Era mi objetivo y de eso no me avergüenzo.
La cárcel no ibas a soportar, de eso estaba segura. Escaparte o morir eran tus dos opciones. Y como no tienes pantalones por la segunda sabía que ibas a optar.
Solo era cuestión de tiempo para que tu muerte llegara. El remordimiento, la pena y la culpa te perseguirían a donde quiera que vayas.
PEPE LUCHO
Lo tenias todo planeado, tonto fui al no darme cuenta.
ELENA
¿Pero ya para que te lamentas?, mejor a ver si lo enfrentas y nos largamos de acá. Pero claro, como eres débil y no puedes manejar la presión, no te queda más remedio que venir a rogarle la entrada a un demonio barrigón.
SATANÁS
Yo qué culpa tengo, si su marido es un baboso confeso. Aunque ahora que lo pienso y por mas q los apriete...
La verdad que me han crecido la panza, las nalgas y los cachetes.
ELENA
Ni creas que de mi te libraste, porque al infierno viniste a parar.
La eternidad es muy larga y yo tengo mucho tiempo. Ni que me importaran tus lamentos, así que mejor ponte a rezar.
Se me ocurren muchos insultos, insultos de toda clase: Basura, engendro, marrano, perro, cachudo, impotente y podrido
SATANÁS
No te olvides de ¡Mal Nacido! (voltean a verlo) Nunca es malo colaborar...
ELENA
Habiendo dicho ésto y más unos golpes de yapa, esta mujer se retira sabiendo que, esta vez, aquí se cerró una etapa.
Te espero afuera, baboso, y ay de ti que no salgas, porque la segunda parte incluye un buen golpe en las nalgas ¡¡Apúrate!! (Elena sale)
PEPE LUCHO
Sí, mi amor...
Hasta que la muerte nos separe... ahora entiendo que era mentira...
¿No será que en el cielo, el infierno y el purgatorio, Dios y el Diablo conspiran?
ELENA
(Voz en Off) ¡¡Pepe Lucho!!
PEPE LUCHO
¡Ya salgo!
SATANÁS
Vete nomas, mal hombre, que al infierno no perteneces... bastaba con verte la cara, ahora ya estoy convencido de que estos lujos no los mereces.
¡FUERA! (Pepe Lucho sale de escena)
SATANÁS
(Al público) Al infierno no van a entrar, seguro que al cielo, tampoco. Se quedarán en el purgatorio condenados por siempre a vagar.
Su matrimonio eterno será, ni la muerte, a estos, separa. Como si unos celos bastaran para quererla del mapa borrar...
Aquí entre nos, siempre nos han enseñado que entre el bien y el mal hay que escoger.
Pero que mentira más grande, más grande que cualquier razón.
Si siempre hemos sabido o al menos entendido que, la única opción, siempre he sido yo.
Dulces sueños.
(Se apaga la luz)
Autor: Gustavo Venturi R.
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